Platos estrella de Caffe Europa: lasaña, pan caliente y postres gigantes
Entre quienes han pasado por Caffe Europa hay consenso en que la experiencia gira en torno a varios platos muy destacados. La lasaña se considera la gran especialidad de la casa, hasta el punto de que, aunque solo figura en la carta de la cena, se puede pedir también a mediodía si se hace con algo de tacto. El pan que se sirve al principio de la comida se describe como uno de los grandes atractivos, “bien caliente, italiano y sabroso”, perfecto para ir abriendo apetito. Mención aparte merecen los postres, en especial la tarta bautizada como “suicidio de chocolate”, un pastel enorme, repleto de relleno de chocolate y pensado claramente para compartir. Las raciones son tan generosas que, después de un plato principal abundante, el postre se convierte casi en un reto, ideal para quienes buscan un cierre goloso y contundente de la comida.