Ambiente y estética de la cafetería del Gran Hotel Bali
El ambiente de la cafetería del Gran Hotel Bali genera impresiones encontradas. En temporada baja, la escena puede resultar poco atractiva para algunos viajeros, que hablan de un espacio con poca luz, mobiliario antiguo y una clientela muy mayor, lo que llega a recordarles más a una residencia de tercera edad que a una cafetería de un gran hotel vacacional. Esa primera sensación de lugar algo rancio contrasta con la imagen de la terraza de la cafetería, mejor valorada gracias a sus estufas y a las vistas sobre la piscina. La experiencia global acaba siendo la de un gran complejo que funciona como una pequeña ciudad interior, donde la cafetería actúa como área de paso hacia el mirador, pero también como rincón para hacer una pausa con algo de tranquilidad.