Ambiente nostálgico y acogedor en Café Obague
En pleno casco colonial de Zipacón, Café Obague conquista sobre todo por su atmósfera. Los viajeros lo viven como un refugio cálido, con chimenea encendida y luz suave, ideal para sentarse a conversar y dejar pasar el tiempo sin prisa. El sonido de una vieja radiola de tubos, que rescata melodías clásicas del folclore latinoamericano, refuerza esa sensación de viaje al pasado y convierte la visita en una experiencia muy nostálgica y acogedora, a un paso de Bogotá.