Problemas de aparcamiento cerca de Café Chicago
Ir en coche a Café Chicago suele convertirse en un pequeño reto. Varios viajeros coinciden en que el único punto débil del local está fuera: la escasez de plazas en la calle. Hablan de aparcar como “casi imposible por esa zona”, sobre todo en horas concurridas, cuando además el café se llena con facilidad. Para quienes vienen de otros barrios o no conocen bien Zaragoza, la recomendación es clara: llegar con tiempo, asumir que quizá haya que dar varias vueltas o, si es posible, optar por transporte público o ir a pie para evitar frustraciones.