El busto de Don Juan Carlos I y la obra del escultor Amador Braojos en Marbella
En pleno casco antiguo de Marbella, el busto de Don Juan Carlos I en la Plaza de los Naranjos sirve también para descubrir la huella del escultor Amador Braojos. Los viajeros destacan que se trata de una obra firmada por este artista toledano, cuya rúbrica puede verse en la parte trasera de la escultura, un detalle que invita a rodearla y observarla con calma. Además, se recuerda que Braojos es autor de piezas tan reconocibles como la escultura de la Bella y el Mar, convertida en nuevo símbolo de Marbella, lo que otorga a este busto un interés añadido para quienes siguen su trayectoria. La referencia a otras obras notables ayuda a situar esta pieza dentro del conjunto artístico de la ciudad y convierte una simple parada en la plaza en una pequeña ruta por el legado del escultor.