Ambiente cercano y trato excelente con los peregrinos
Más allá de la comida, varios comentarios subrayan el ambiente cercano y la calidad humana del equipo de Bocatería Pingüinos, algo que se valora especialmente entre quienes llegan en solitario o haciendo el Camino. Una viajera que se presenta como peregrina destaca que el trato recibido fue clave en su experiencia, hasta el punto de afirmar que se come “no solo bien, se come rebien” y que la ayuda y los consejos que le ofrecieron fueron totalmente desinteresados. Esa mezcla de buena mesa, acompañada de calidez y apoyo al viajero, lleva incluso a comentar que no todos los locales que realmente lo merecen aparecen en guías gastronómicas reputadas, pero que este rincón de Padrón, por su forma de cuidar a la gente, lo merecería.