Carta del Blue Cargo: buena comida pero problemas con la bodega de vinos
En Blue Cargo, quienes lo visitan valoran positivamente la comida y el entorno, destacando que se trata de “un sitio agradable, con unas terrazas amplias” donde la carta resulta correcta y la experiencia general es satisfactoria. Sin embargo, la parte negativa se concentra en la gestión de la bodega. Un viajero relata cómo, al pedir un vino concreto, le sirvieron una cosecha más joven al mismo precio y, pese a señalar el error, el personal se limitó a responder que “cuesta igual”, sin ofrecer cambio ni disculpas. Esta práctica genera desconfianza y deja un mal sabor de boca en una comida que, por lo demás, podría ser recomendable. El contraste entre una cocina aceptable y una política de vinos percibida como poco transparente hace que algunos comensales se marchen con una sensación claramente insatisfactoria.