Restaurante panorámico en lo alto del Atomium
En Belgium Taste, la experiencia va mucho más allá de sentarse a la mesa: se trata de comer literalmente en lo más alto del Atomium, con Bruselas extendiéndose a tus pies. Lala describe el plan como un auténtico privilegio, una combinación difícil de superar entre entorno y gastronomía. Las vistas panorámicas de toda la ciudad convierten la comida en un momento memorable, ideal para una ocasión especial o para quien quiera aprovechar al máximo la visita al Atomium. La cocina está a la altura del escenario, con entrantes variados y platos principales bien resueltos, desde la carne de ternera hasta una lasaña de verduras que, en palabras de la viajera, “estaba de muerte”. La sensación general es la de un capricho que merece la pena, donde el placer está tanto en mirar por la ventana como en el plato.