Un belén del Mercado del Este lleno de ironía y Revolución Industrial
En el Belén del Mercado del Este de Santander la tradición navideña se mezcla con una puesta en escena inesperada y muy irónica. La clásica estampa junto a la catedral, con el molinero, el herrero o el carpintero, ha dado paso a una versión industrializada donde el misterio se esconde en un farolillo de fondo y los camellos llegan en ferrocarril. Como comenta Cristina, el conjunto “no tiene desperdicio”: hay un castillo de los Reyes Magos, renos sobre la arena y enanos vestidos de Papá Noel que rompen cualquier idea convencional de portal. Algunos viajeros pueden percibirlo casi como una instalación pop, con figuritas que recuerdan a los Huevos Kinder y una composición que invita más a la sonrisa y al comentario curioso que a la contemplación solemne. El resultado es un belén diferente, sorprendente y con un punto de crítica y humor que no deja indiferente a quien se acerca a verlo.