Interior barroco de la basílica y contraste con el exterior románico
En las impresiones de los viajeros destaca el fuerte contraste entre la sobriedad del exterior y la riqueza artística del interior de la Basilica di San Domenico. Se subraya que la fachada románica resulta “muy modesta”, casi discreta dentro del conjunto monumental de Bolonia, mientras que al cruzar la puerta aparece un interior barroco imponente, cargado de detalles y de una atmósfera solemne. Ese cambio de escala y de ornamentación convierte la entrada al templo en un momento especialmente llamativo para quienes la visitan, que encuentran en esta dualidad uno de los mayores atractivos de la iglesia. El juego entre sencillez exterior y esplendor interior ayuda además a poner en valor el peso histórico y espiritual del lugar, donde se custodian las reliquias de Santo Domingo de Guzmán.