Ambiente concurrido, colas y tiempos de espera en Bar Pitillo
Otra idea muy repetida es que el Bar Pitillo suele estar lleno, especialmente en temporada alta. Para muchos, esa afluencia constante es casi una señal de que se come bien. Según explican, en verano es habitual encontrar gente haciendo cola en la puerta, aunque aclaran que durante el resto del año lo normal es poder sentarse sin problemas. Bruno matiza que, incluso cuando el local está a rebosar, la espera no se alarga demasiado y que “a lo sumo 10 minutos de espera y te sientan”. Esta combinación de ambiente animado y rotación ágil convierte al bar en un sitio muy vivo, donde conviene ir con la idea de que puede tocar esperar un poco, pero sin que eso arruine la experiencia.