Arquitectura monumental del Banco de la Nación Argentina
La experiencia en el Banco de la Nación Argentina gira en gran medida alrededor de su imponente arquitectura. Levantado entre 1940 y 1945 por el arquitecto Alejandro Bustillo, este edificio ocupa toda una manzana y sorprende por sus proporciones, su cúpula de 80 metros de diámetro y el uso de piedra cuarcita de Mar del Plata en la fachada. Quien lo visita descubre un interior concebido casi como una fortaleza: enormes puertas corredizas de bronce de hasta 16 toneladas, una gigantesca caja blindada a prueba de bombas e inundable y una red de kilómetros de pasillos y miles de puertas que refuerzan su carácter monumental. Se subraya también el simbolismo del lugar, donde antes funcionó el antiguo Teatro Colón y donde, a finales del siglo XIX, se consolidó la sede del banco nacional. Más que una simple entidad financiera, se percibe como un hito arquitectónico del centro histórico de Buenos Aires.