Críticas al servicio y trato al cliente en Asador La Candela
No todas las experiencias en Asador La Candela se centran en lo bien que se come; para algunos viajeros el servicio empaña el recuerdo de la visita. En una de las aportaciones se califica el trato como vergonzoso y se habla de una atención mejorable durante la comida. El conflicto surge al ofrecer, veinte minutos después de terminar, unos platos de arroz que habían sobrado y que ya no estaban en su mejor punto, lo que provoca una queja directa al personal. La situación se agrava cuando, según relata quien lo vivió, la camarera “se puso a gritarle” y el dueño se refugió en la cocina sin atender la reclamación. Este tipo de vivencia muestra un contraste claro entre la buena cocina y una gestión del trato al cliente que, en ocasiones, puede arruinar una comida bien servida desde los fogones.