Historia y función del Arco de Druso en la Vía Apia Antica
El Arco de Druso aparece en los relatos de los viajeros como un vestigio cargado de historia en la entrada de Roma, ligado a la antigua Vía Apia Antica y a la Porta San Sebastiano. Se destaca que, pese a que durante mucho tiempo se pensó que era un arco de triunfo, en realidad su origen está relacionado con el trazado de un acueducto del siglo III, lo que le otorga un valor más funcional que conmemorativo. Más tarde, ya en el siglo V, el arco se integró en el sistema defensivo de la ciudad al unirse a la puerta de San Sebastiano, aprovechando su posición estratégica a la entrada de Roma. Esta mezcla de infraestructuras hidráulicas y defensivas convierte al Arco de Druso en un ejemplo singular de cómo la ciudad fue reutilizando sus construcciones para adaptarse a las necesidades de cada época, algo que se percibe claramente al situarlo en el contexto monumental de la Vía Apia.