Espectáculo nocturno de la apertura de los puentes en San Petersburgo
La experiencia de ver abrirse los puentes levadizos sobre el Neva, de madrugada, se vive en San Petersburgo casi como un ritual imprescindible. La descripción de los viajeros refleja un ambiente muy animado: a partir de la una de la madrugada las orillas se llenan de gente y también son muchos quienes optan por contemplarlo desde una excursión fluvial. La ubicación junto al Palacio del Hermitage, su puente y la Fortaleza de San Pedro y San Pablo añade un telón de fondo monumental a un espectáculo que se define como elegante y majestuoso, acompañado de música de clásicos imperiales. La secuencia en la que se van elevando uno tras otro, desde el Puente de la Asunción hasta el Puente del Palacio, genera una sensación de placidez casi surrealista, mientras desfilan barcas llenas de personas, veleros y grandes barcos mercantes, todo envuelto en la magia de las luces y los sonidos de una ciudad imperial cuidadosamente restaurada para recuperar el esplendor de la época de los zares.