Trato personal y conocimiento experto de los anticuarios de San Telmo
Más allá de los objetos, los viajeros destacan el vínculo humano con los dueños de las tiendas de antigüedades de Defensa. Se insiste en que estos anticuarios necesitan tiempo, no solo para revisarlo todo con calma, sino para charlar y aprovechar su conocimiento de la historia y del arte. Nombres como Manuela Dei, en Arcano (Defensa 1169), o Alberto Salorio, en Defensa 733, aparecen como anfitriones apasionados que convierten la visita en una conversación enriquecedora. En HB Antigüedades, en Defensa 1016, la experiencia se completa con piezas fabulosas explicadas por quien las ha seleccionado. Así, cada compra potencial se acompaña de contexto y anécdotas, y el paseo por la calle Defensa se transforma en una pequeña clase de patrimonio porteño impartida por quienes mejor lo conocen.