Historia y transformación del alminar de San Sebastián en Ronda
El alminar de San Sebastián condensa buena parte de la historia de Ronda en una sola torre. Hasta el siglo XIV fue el alminar de una mezquita y, tras la conquista cristiana, se reutilizó como campanario de la desaparecida iglesia de San Sebastián. Los viajeros destacan esa mezcla de épocas que se percibe en sus tres cuerpos: los dos primeros corresponden al periodo musulmán, mientras que el tercero fue añadido por los cristianos para alojar las campanas. También llama la atención la puerta de arco de herradura con alfiz y dintel abovedado, un detalle arquitectónico que remite claramente al pasado andalusí. Este valor histórico y artístico ha llevado a que esté declarado monumento histórico-artístico, un reconocimiento que refuerza la sensación de estar ante un vestigio singular dentro del casco histórico de Ronda.