Historia y leyenda del acueducto de Querétaro
La historia del acueducto de Querétaro aparece ligada tanto a la ingeniería como a la leyenda romántica. Algunos viajeros recuerdan que fue el marqués de la Villa del Villar del Águila quien mandó construirlo en 1726 para llevar agua a la ciudad, una obra que se prolongó durante once años y que nació, según la tradición, del amor hacia una monja capuchina que le pidió ayuda para abastecer de agua la zona. Se detalla también el trazado original, que arrancaba en la loma occidental de la cañada y llegaba hasta la caja de agua de la plazuela del convento de la Cruz, en una posición elevada que facilitaba la distribución del agua a todo Querétaro. Esta mezcla de datos históricos, anécdotas y contexto urbano ayuda a entender por qué los arcos se han convertido en el gran símbolo de la ciudad y en uno de los acueductos más importantes de México.