La escultura como puerta de acceso y rincón curioso en Sarrià
En pleno paseo Manuel Girona, esta escultura de Gaudí aparece casi por sorpresa, integrada en la vida diaria de Sarrià. Más que un gran monumento, funciona como un pequeño umbral urbano: como apuntan los viajeros, “da entrada a los jardines privados de los edificios colindantes”. Es un rincón tranquilo, sin aglomeraciones, ideal para hacer una breve parada, sacar una foto diferente del arquitecto y asomarse a uno de esos accesos singulares que caracterizan la zona.