Tradición y simbolismo del ramo leonés de Navidad
El ramo leonés de Navidad aparece en los relatos de los viajeros como una de las tradiciones más singulares de León. Se describe como un armazón de madera de forma geométrica, normalmente triangular, en cuyos laterales se colocan doce velas que representan los meses del año. De la base cuelgan ofrendas hechas a mano, como frutas, dulces típicos, lazos, puntillas y bordados, y al pie se añaden cestas de castañas, nueces y piñas. Su origen se remonta a épocas precristianas, cuando era simplemente una rama de árbol adornada y considerada un símbolo pagano, posteriormente integrado en las celebraciones cristianas a través de las pastoradas. Como explica Yoli ChamBa, “todas estas ofrendas se le ofrecían a la Virgen María en la Misa de Gallo el día de Nochebuena”, lo que subraya su profundo sentido ritual y comunitario. Hoy se ha consolidado como un emblema navideño leonés con una fuerte carga simbólica y un carácter muy arraigado en la identidad local.