Una plaza con encanto en Marbella y su fuente de las ranitas
La Plaza de la Victoria se describe como un rincón especialmente acogedor en pleno centro de Marbella, con abundante sombra, árboles y plantas floridas que invitan a hacer una pausa tranquila. La fuente central, adornada con pequeñas ranitas verdes y un chorro de agua constante, se convierte en el símbolo más reconocible del lugar y en uno de sus detalles más entrañables. Una placa con un poema firmado por Carola Herrero Lima pone el acento más emotivo: narra la historia de una ranita de piedra que cobra vida al sentir “el calor de la mano de aquél niño” y se marcha a buscarle para no volver. Esa mezcla de belleza urbana, frescor y fantasía literaria es lo que más valoran los viajeros, que ven en la plaza un espacio bello y cuidado, rodeado de locales elegantes donde sentarse a tomar algo mientras se deja volar la imaginación con la fábula de la ranita ausente.