Historia del monasterio y protectores reales del Monasterio de Santa Inés del Valle
En los relatos sobre el Monasterio de Santa Inés del Valle destaca sobre todo su peso histórico y el vínculo con la monarquía española. Se recuerda que fue fundado a finales del siglo XV como casa de monjas clarisas franciscanas, y que su iglesia barroca se levantó a comienzos del siglo XVII, en plena época de esplendor artístico. No se trata solo de un convento más en Écija, sino de un lugar ligado a figuras clave de la historia. Como se comenta, por aquí pasó la reina Isabel la Católica durante un viaje para recaudar fondos para la guerra de Granada; su estancia dejó huella en forma de una generosa limosna con la que se pagó la sillería del coro y aún se conserva la habitación donde durmió. También se mencionan otras grandes benefactoras, como la emperatriz María de Austria y la infanta Isabel Clara Eugenia, que legaron valiosas reliquias, entre ellas una espina de la corona de Jesús, lo que refuerza el carácter devocional y patrimonial de este monasterio.