Arquitectura rococó y obras de arte en la Iglesia de la Santísima Trinidad
La Iglesia de la Santísima Trinidad, conocida también como Franziskanerkirche, llama la atención en Sankt Pölten por su marcado estilo rococó y por el aire recogido de su convento franciscano, situado en el extremo norte de la plaza. Los viajeros destacan su característica fachada rosa y el hecho de que el templo carezca de torre, lo que refuerza su perfil singular dentro del casco histórico. En el interior continúa el mismo lenguaje rococó, con una decoración elegante que se concentra especialmente en el retablo principal, obra de Andreas Gruber. También sobresalen cuatro pinturas de Johann Martin Schmidt, más conocido como Kremser Schmidt, uno de los grandes nombres del barroco austríaco. Este conjunto convierte la visita en una pequeña inmersión en el arte sacro local, donde arquitectura y pintura se combinan en un espacio relativamente sencillo pero de notable valor artístico.