Ambiente moderno y experiencia secreta en el sótano del Junk Club
En Junk Club predominaba una atmósfera moderna y algo clandestina que muchos recuerdan con especial cariño. El local se encontraba en un sótano bajo La Musa Latina y para acceder había que llamar a la puerta, e incluso, en ocasiones, entrar con contraseña, un detalle que convertía la cena en un juego divertido y distinto. Ese punto escondido y algo exclusivo reforzaba la sensación de estar en un club alternativo del centro de Madrid. Además, la puesta en escena se completaba con música seleccionada al momento por un DJ que pinchaba sobre unas cajas de cerveza, un detalle que remarca el carácter desenfadado, creativo y urbano del lugar. Según cuentan algunos viajeros, todo ese conjunto hacía que la visita al Junk Club se convirtiera en algo más que ir a cenar, casi en una pequeña experiencia nocturna que merecía reservar siempre que se pasaba por Madrid.