Golosinas suecas en la calle Fuencarral: variedad y sabores intensos
En plena calle Fuencarral, Oomuombo se ganó a muchos golosos gracias a sus chucherías suecas. Un viajero cuenta que casi nunca pasa por delante sin parar a llenarse “una buena bolsa de golosinas suecas”, destacando que resultan literalmente irresistibles. Lo que más llama la atención es la amplia variedad de sabores y texturas, con especial protagonismo para las golosinas de pica pica, mucho más intensas que las habituales de cualquier tienda de chucherías, hasta el punto de ser “más fuerte que chupar un limón recién cortado”. También hay menciones muy entusiastas a los regalices, descritos como una auténtica delicia, lo que refuerza la idea de que era un pequeño paraíso para quienes disfrutan de dulces diferentes y algo más originales que los de las tiendas tradicionales.